Diccionario tuitero de dichos populares

En esta entrada del blog, que iré actualizando de forma regular, ofrezco todos los tuits que he ido publicando sobre el origen de frases hechas en mi cuenta de Twitter @ComaConComilla. Resulta difícil –y en ocasiones casi imposible– sintetizar en 140 caracteres las curiosas, asombrosas y apasionantes historias que se esconden detrás de un determinado modismo, pero, dicho esto, cada pildorita de información te ofrece pistas para que indagues en ella, si ha despertado en ti la curiosidad. Espero sorprenderte con expresiones que desconocías o que, sin ir más lejos, tenías olvidadas. Como recogía el genial Covarrubias, el saber no embota la lanza.

A

¡A buenas horas, mangas verdes! Este dicho alude al atuendo del cuerpo policial Santa Hermandad (s. XV), que solía llegar tarde al auxilio.

La frase a capa y espada proviene de cómo se batían los caballeros: liaban su capa al brazo izquierdo y con la diestra manejaban la espada.

A palo seco viene del mundo marinero: se refería a la navegación con las velas recogidas durante un fuerte temporal.

La expresión a tutiplén (‘en abundancia, a porrillo’) viene del latín totus plenus, ‘todo lleno’.

Andar más que la perra de Calahorra (caminar mucho para lograr algo). El can hizo 585 km en viajes para llevar a sus 7 cachorros a su hogar.

Apretar las clavijas. Procede de un método de tortura griego con unas cuerdas que se tensaban con clavijas, clavos de madera o hierro.

Armado hasta los dientes. Alude a los antiguos piratas: en un abordaje llevaban el puñal en la boca para poder manejar mejor las manos.

Aquí paz y después gloria. Frase con la que el sacerdote del XVIII concluía sus sermones: deseaba paz en la Tierra y gloria en el más allá.

La frase armarse la de Dios es Cristo nació en el Concilio de Nicea (325): se debatió acaloradamente la naturaleza humana y divina de Jesús.

Armarse un tole tole. Tole –griterío– viene del latín tolle eum, ‘elimínalo’. Lo gritaban los judíos para que Pilatos crucificara a Jesús.

B

Baño maría. De latín balneum Mariæ, método usado por primera vez en el s. III por María la Judía, considerada la primera mujer alquimista.

Buscar tres pies al gato. La frase original decía cinco pies. Según Covarrubias, hubo quien quiso demostrar que la cola era un pie más.

C

Caer chuzos de punta. El chuzo es un palo punzante que usaba el sereno como arma. Se llama así, por afinidad, a la aguja de hielo o de agua.

Caerle a alguien la del pulpo. La frase alude a los golpes que hay que dar al pulpo antes de cocinarlo para ablandar su carne.

El dicho cajón de sastre (no *cajón desastre) alude a su variado contenido: hilos, botones, dedales, cremalleras…

cajón sastre

Llamamos canto del cisne a la última obra que nos deja un autor. Esta expresión viene de la creencia de que el cisne canta cuando va a morir.

Cerrarse en banda. El dicho tiene origen marinero: una nave se cierra en banda para resistir un temporal, esto es, se coloca a sotavento.

Comerse el marrón. Entre los ladrones, dar marrón es dar esquinazo. Así, comerse el marrón se dice del que es pillado y carga con la culpa.

El dicho como chupa de dómine se origina en el clérigo Dómine Cabra, personaje de El Buscón, cuya sucia sotana (~chupa) es causa de mofa.

Con la Iglesia hemos topado. Don Quijote dice en verdad: «Con la iglesia hemos dado». La i minúscula alude al templo, no a la institución.

La locución con los pies por delante (‘muerto’) alude a la tradición de trasladar al difunto en dicha posición.

Confundir el culo con las témporas. Estas eran 4 periodos de ayuno entre los católicos al inicio de cada estación. Y el culo es pues eso, culo.

Henry Stanley, famoso por encontrar al perdido Dr. Livingstone, llamó a África continente negro (dark continent) por sus tenebrosas selvas.

Se dice critica, que algo queda porque las mentiras dejan huella, aunque luego se desmientan. Francis Bacon nos legó esta frase en 1623.

La expresión cruzar la cara a alguien viene del duelo medieval: si se abofeteaba con el guante al enemigo, el reto era a muerte.

Cuanto más sube el mono, más enseña el culo es frase de Montaigne. Dice que las pifias del mediocre se agigantan a medida que sube de cargo.

Culo de mal asiento. Este dicho no alude a nuestros glúteos, sino al culo de las vasijas: cuando no es totalmente plano, estas se tambalean.

D

Dar a alguien el golpe de gracia (propinar un duro revés): golpe mortal que se asestaba al malherido en batalla para que dejara de sufrir.

Dar el espaldarazo. Este era el golpe en la espalda que se daba con la espada o la mano a quien era armado caballero.

Dar gato por liebre. Hace años no era raro que en hosterías hicieran pasar carne de minino por la de liebre. El adobo camuflaba su sabor.

Dar la tabarra alude a la tabarra o tábano, insecto chupador que aún hoy resulta fastidioso en las caballerías.

El dicho dar un corte a alguien viene del antiguo uso de los maleantes de zanjar trifulcas con un navajazo en la cara, a modo de escarnio.

Algo da un giro copernicano cuando cambia radicalmente. Así hizo Copérnico con las ideas astronómicas de su tiempo: ponerlas patas arriba.

Dársela a uno con queso. En las tabernas medievales, se agasajaba con queso a los clientes para disfrazar el sabor del vino picado.

Llamamos personas de alto copete a las nobles y linajudas. El copete era un tupé elevado, de uso muy antiguo, que otorgaba distinción social.

Decimos que algo es de antología cuando resulta extraordinario o maravilloso. Antología significa en griego ‘selección de flores’.

De buten. Dicen que viene del alemán gut/guten que significa ‘bueno, de buena calidad’. O del latín butyrum, manteca o nata.

Si le arrancamos una astilla a un palo, la madera sigue siendo la misma, de ahí el dicho de tal palo, tal astilla.

Decíamos ayer… Frase con la que inició su clase fray Luis de León tras pasar cuatro años de prisión en los calabozos de Valladolid.

Defenderse como gato panza arriba. El dicho alude al modo en que se revuelve un gato cuando se ve acosado: boca arriba, sacando las uñas.

¡Déjate de pamplinas! Se llama pamplina (‘cosa inútil’) a una hierba que prolifera en los sembrados y resulta molesta para el agricultor.

Despedirse a la francesa se origina en la corte gala del XVII: se impuso no decir adiós cuando se abandonaba una reunión, para no molestar.

Si algo queda lejos, decimos donde da la vuelta el aire. Y es que los antiguos creían que el aire volvía al tocar los confines del mundo.

Dorar la píldora. Antaño los boticarios doraban al fuego unas bolitas purgativas para enmascarar su amargo sabor.

Dormir a pierna suelta viene del mundo carcelario: antaño al preso se le permitía dormir sin grilletes en los tobillos si se portaba bien.

Los grandes de Roma eran coronados con laurel. Así, decimos de quien deja de esforzarse tras triunfar que se ha dormido en los laureles.

E

Echarle a uno el muerto. En el Medievo, si en un pueblo aparecía un cadáver en sus lindes, se arrojaba al vecino para evitar gastos.

El gato al agua. Nace la frase del juego de la soga que practicaban los griegos sobre un charco: perdían quienes quedaban a gatas en el agua.

El hábito no hace al monje. Proviene de la tradición de vestir al muerto con hábitos benditos para el juicio final, aunque fuera un pecador.

El oro y el moro. En el XV, caballeros de Jerez secuestraron en la Ronda morisca a unos moros; recibieron el rescate pero no los liberaron.

La locución en aras de (‘en interés de’) alude a los sacrificios que antaño se celebraban en el ara (el altar) para obtener favor divino.

En la Biblia, Salomé engatusa a Herodes para que le sirva la cabeza de Juan Bautista en bandeja de plata. De ahí tomamos esta expresión.

En cien años, todos calvos. Así exclamó el rey persa Jerjes, al contemplar con melancolía su enorme ejército, según Covarrubias.

En la picota. La picota era una columna de piedra situada en la entrada de los pueblos donde se exponía a los reos a la vergüenza pública.

En un periquete. Este dicho se refiere al perico u orinal, socorrido utensilio que permite un desahogo rápido, donde y cuando sea necesario.

En un santiamén. Nace de la fusión de sancti y amen que se dice al santiguarse en latín: In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti. Amen.

Época de vacas gordas/flacas tiene origen bíblico: el faraón soñó que 7 vacas flacas (la escasez) devoraban a otras 7 gordas (la abundancia).

Erre que erre. Esta expresión pudo derivar del grito «¡Arre, arre! » que daban los arrieros para que los burros tozudos aceleraran el paso.

Estar como una cabra o una chota (cría de esta). Expresiones que se deben a la conducta imprevisible de este animal:

Captura de pantalla 2016-01-18 a las 11.19.55

Estar en el candelero significa ‘estar de moda’. Antaño el candelero alumbraba las casas e iluminaba intensamente lo que estaba cerca de él.

Estar hecho de la misma harina tiene su origen en la frase latina de Séneca Omnes hi sunt ejusdem farinae, ‘todos son de la misma harina’.

Estar hecho un basilisco. Este es una criatura mitológica, con cuerpo de gallo y lengua de serpiente, malhumorada y que mata con la vista.

Estar pez. Este modismo tiene su origen en la falsa creencia de que estos animales carecen de inteligencia.

Estar sin blanca. La blanca fue una moneda de plata castellana acuñada en el s. XIV que perdió su calidad y valor con el tiempo.

El dicho estar teniente (ser sordo/duro de oído) vendría del hecho de que los tenientes ignoraban las quejas o las peticiones de la tropa.

¡Esto es jauja! Jauja es una localidad peruana de gran riqueza natural que en el periodo colonizador español adquirió fama de paraíso.

F

Lápida viene del latín lapis, ‘piedra’, por lo que lo inscrito sobre una lápida es lapidario; de ahí frase lapidaria, ‘sentencia concisa’.

H

La locución hacer baza (triunfar en algo) procede de los juegos de naipes: es echar la carta ganadora. Baza viene del árabe bazza, ‘botín’.

Hacer buenas/malas migas. La frase alude a la buena/mala preparación del guiso de pan y ajo llamado migas, que era típico de los pastores.

Hacer el egipcio es pedir dinero, por la postura que se ha hecho popular de las figuras humanas del antiguo Egipto.

hacer egipcio.png

Hacer escupir el dinero es obligar a pagar algo. En la antigua Grecia era usual entre los mercaderes guardarse en la boca las monedas.

Hacer la rosca del galgo (ponerse a dormir en cualquier lugar) alude a las vueltas que da el perro antes de tumbarse.

Hacer llorar a las piedras. Cuenta un relato del s. III que las columnas de Cesarea destilaron gotas de agua por el cruel acoso a cristianos.

Hacer mutis por el foro. En el teatro, el apuntador decía «mutis» –retírese– cuando un actor debía situarse en el foro (fondo del escenario).

Hacerse el longuis. Antaño, la voz latina liongus –lejano– se aplicaba al cobarde que se escaqueaba de un compromiso yéndose lejos.

Hacerse mala sangre. Los antiguos creían que quien se encolerizaba corrompía su sangre: el rostro encendido parecía anunciar una congestión.

El hambre calgurritana surgió durante el sitio romano (I a. C.) de Calagurris (Calahorra): condujo a sus habitantes a comer perros y gatos.

Hay gato encerrado. En los siglos XVI y XVII se guardaba el dinero en gatos, bolsas hechas con piel de este felino que se solían esconder.

Del gesto de abrir las aletas nasales cuando se está terriblemente enfadado nació la frase hinchársele a uno las narices.

I

Ir hasta los topes viene del argot naval. Se aplica figuradamente al buque que va sobrecargado: el tope es el punto más alto de un mástil.

Ir por lana y volver trasquilado viene de una fábula en que un carnero se mete en rebaño ajeno para ligar y acaba trasquilado por el pastor.

La frase irse con la música a otra parte alude a los músicos ambulantes, que van de pueblo en pueblo y no siempre reciben el elogio deseado.

Irse echando/cagando leches. Dicen que leche sería un eufemismo de semen; y echar leches equivaldría a eyacular, que es un acto rápido.

J

Juventud, divino tesoro. Esta expresión está tomada de unos versos de Rubén Darío: «Juventud, divino tesoro, que te vas para no volver…».

L

La flor y nata se refiere a lo más selecto. Metafóricamente, la flor es valiosa (la flor de la vida), y la nata, la delicia de la leche.

La letra con sangre entra. El dicho alude a la educación a fuerza de palos considerada por los maestros de antaño como más productiva.

La pregunta del millón. Este modismo viene del concurso de TV Un millón para el mejor (1968), donde tal premio recaía en la última pregunta.

La unión hace la fuerza. Es frase antiquísima: aparece ya citada en la fábula El labrador y sus hijos, de Esopo (s. VI a. C).

Lágrimas de cocodrilo. Decían los naturalistas que este reptil fingía una especie de llanto para atraer a su presa, movida por la curiosidad.

Lavado de cerebro. Dicho adoptado del chino en la guerra de Corea: era un tipo de adoctrinamiento que los comunistas aplicaban a los presos.

L’enfant terrible. Expresión francesa acuñada y popularizada por los grabados de Paul Gavarni Les enfants terribles.

La expresión lengua viperina se debe a que antaño se creía que el veneno de la víbora se encontraba en su lengua.

En 1968, el folclorista Richard Dorson acuñó el término leyenda urbana para diferenciar los bulos modernos de los tradicionales.

Liar los bártulos. Los universitarios de Salamanca liaban las notas tomadas de la obra del jurista Bartolo del XIV en rollos, los bártulos.

Llevar en palmitas, de origen bíblico, alude a las palmas de los ángeles: «En sus manos te llevarán para que no tropieces en piedra» (Mat 4:6).

Lo importante no es ganar sino participar. Frase tomada del discurso que Pierre de Coubertin pronunció en las Olimpiadas de Londres 1908.

Lo prometido es deuda. Proviene del italiano «ogni promessa è debito». En español también tenemos el refrán: quien promete en deuda se mete.

La locución lo habido y por haber proviene del lenguaje administrativo: «lo habido» en el momento de la firma y lo «por haber» en el futuro.

Lucha sin cuartel. Antaño, para que el enemigo les perdonara la vida, los soldados que se rendían alzaban los brazos y gritaban «¡Cuartel!».

M

Mantenerse en sus trece. Suele atribuirse este dicho al papa español Benedicto XIII, quien en 1417 se negó a renunciar a su pontificado.

Más chulo que un ocho. Alude la frase al madrileño tranvía n.º 8, que en su ruta a inicios del s. XX trasladaba a muchos pasajeros chulos.

Más feo que Picio. A este granadino del s. XIX le impresionó tanto que le conmutaran la pena de muerte que perdió pelo, cejas y pestañas.

El dicho más ladrón que Gestas (o ser un Gestas) se aplica al ladrón pertinaz y alude a Gestas, el ladrón malo que fue crucificado con Jesús.

Más tonto que Perico el de los palotes. Dice Covarrubias (1611) que el tal Perico era un cabeza de chorlito que tocaba el tambor.

Más vale tarde que nunca. Frase atribuida al griego Diógenes (s. IV a. C.). La dijo tras reprochársele su edad avanzada para aprender música.

Me lo dijo un pajarito. Los antiguos atribuían a las aves la facultad (aparece citada en la Biblia) de contar sucesos y predecir el futuro.

La expresión mea culpa proviene de la oración Confiteor (‘Yo me confieso’), que se reza al comienzo de la misa según el ritual romano.

Medir por el mismo rasero. El rasero es un palo/tabla de madera que sirve para poner al ras algo en un recipiente, p. ej., los cereales.

Mentir más que la gaceta. Se refiere este dicho a la Gaceta de Madrid, que en su inicios (1661) era amarillista. Evolucionó al actual BOE.

Meter la pata hasta el corvejón. Este se halla en la pata posterior de los cuadrúpedos entre la tibia y el metatarso:corvejón Morder el polvo. El caballero medieval herido de muerte mordía un puñado de arena para honrar a la tierra que lo recibirá en su seno.

Morir con las botas puestas viene del filme They Died with Their Boots On (1941): el general Custer muere heroicamente contra los siux.

«¡Mucha mierda!» se dice para desear suerte. Antaño, el éxito de una obra se medía por los excrementos de caballo acumulados ante el teatro.

Música celestial. Los antiguos creían en una música inaudible procedente de los astros: cada nota musical se correspondería con un planeta.

N

El dicho no dar un palo al agua tiene origen marinero: el palo se refiere al remo, y la expresión, a quien del grupo se escaquea de remar.

No dar su brazo a torcer. Esta frase proviene del juego que consiste en echar un pulso dos personas para abatir el brazo del contrario.

No hay tu tía o no hay tutía. La primera forma resulta de una interpretación errónea de la segunda. La tutía es un ungüento medicinal. (1/2) La tutía se usaba como una especie de remedio universal. De ahí que cuando una enfermedad parecía no tener cura se dijera «no hay tutía». (2/2)

Decimos que no nos llega la camisa al cuerpo cuando estamos asustados. Esto se debe a que al sentir miedo nos encogemos y la ropa baila.

No saber de la misa la media alude a los clérigos mediocres (s. XVII-XVIII) que decían de memoria la misa en latín sin saber su significado.

No saber por dónde van los tiros procede de la jerga militar: se aplicaba al soldado novato, que no sabía protegerse del fuego enemigo.

La frase no se puede hacer una tortilla sin romper huevos se atribuye a Lenin. Justificó con ella los daños colaterales causados por el paraíso comunista.

En su origen, la frase no ser de recibo aludía al modo de arreglarse. De ahí estar de recibo, ‘estar dispuesto para recibir visitas’.

O

Obras son amores. Versión abreviada del refrán «obras son amores, que no buenas razones». Dice que valen más las acciones que las palabras.

P

Pagar a escote. Aquí escote no alude a la abertura de un vestido, sino a su acepción de ‘cuota común’, que viene del franco skot, tributo.

París bien vale una misa (vale la pena sacrificarse). Frase atribuida a Enrique IV de Borbón: se hizo católico para poder ser rey de Francia.

Partir la pana. Debe su origen a la resistencia de esta tela, usada antaño para elaborar ropa de trabajo. Para romperla, se requiere fuerza.

Pasar la noche en blanco viene de la costumbre medieval de velar las armas vestidos de blanco la noche anterior de ser armados caballeros. (1/2) De esa misma costumbre proviene la variante pasar la noche en vela. (2/2)

Pasarse algo por el forro. Aquí, forro alude al escroto o bolsa testicular. De ahí la variante «pasarse algo por el forro de los cojones».

Pasarse de la raya. De origen pugilístico: en el boxeo antes se dibujaba el ring con tiza o se marcaba una raya entre los contrincantes.

Patente de corso. Este era un permiso, que data del s. XII, por el cual el rey autorizaba a un civil a combatir y saquear barcos enemigos.

Pelillos a la mar. Esta frase vendría de una vieja costumbre griega: se repartían pelos de cordero entre los que deseaban hacer las paces.

Perderse por los cerros de Úbeda. Esto pretextó un capitán del rey Fernando III al no aparecer hasta finalizada la batalla de Úbeda (1233).

El dicho pinchar en hueso (no acertar) tiene origen taurino: el torero no logra matar al toro porque el estoque da en hueso.

La frase poderoso caballero es don dinero está sacada del estribillo de una letrilla satírica de Quevedo.

La expresión poner los dientes largos nace del gesto que hacen los animales de subir el labio superior para manifestar que quieren algo.

Ponerle a alguien la zanahoria. Dicho sacado de un cuento en el que un labrador usa este truco para que su asno ande:

poner_zanahoria

Poner/cambiar/corregir rumbo. Rumbo viene del latín rhombus, ‘rombo’, que era la figura representada en las brújulas.

brujula

Ponerse las botas. Antaño, solo las personas privilegiadas podían permitirse el calzado. De ahí que el dicho aluda a sacar provecho de algo.

Se pone la piel del león aquel que se hace pasar por valiente o fuerte. El dicho nace de una fábula de Esopo: un asno se disfraza de león.

La locución por hache o por be nació de la dificultad de los escolares para distinguir qué palabras van con hache y cuáles con be o con uve. (1/2) Según otra tesis, el dicho viene de los libros de matemáticas de antaño, cuya fórmula para calcular superficies geométricas rezaba «h x b». (2/2)

Q

Que cada palo aguante su vela. De origen marino, la frase alude a los palos y velas del barco, que deben resistir los envites del viento.

¡Que te den morcilla! En su origen, esta expresión alude a la morcilla envenenada con estricnina que se daba a los perros rabiosos.

Que te sea leve. Frase tomada del epitafio que los romanos grababan en sus lápidas: «Sit tibi terra levis», ‘sea para ti la tierra leve’.

Quedar en la estacada. Esta era la valla de estacas que delimitaba el campo en justas. Y quien quedaba en ella acababa a merced del enemigo.

Quedarse en agua de borrajas. Alude el dicho a la poca sustancia que tiene la infusión de la planta llamada borraja, usada como sudorífico.

Quemarse las cejas significa ‘estudiar mucho’, pues antaño quien se aplicaba hasta tarde se las chamuscaba literalmente a la luz de la vela.

La peligrosidad real de los rayos da lugar a expresiones como que te parta un rayo o mal rayo te parta:

que te parte un rayo.png

¿Quién te ha dado vela en este entierro? Antiguamente la familia del difunto repartía velas a los amigos de este que acudían al sepelio.

Quitar hierro provendría de la orden emitida por el Concilio de Trento (s. XVI) de no usar en las justas puntas de hierro para evitar daños.

R

Rasgarse las vestiduras. El dicho procede de una antigua costumbre judía: cuando un allegado fallecía, se rompían la ropa en señal de duelo.

Un ratón de biblioteca es alguien que está encerrado entre libros. Proviene del hecho de que a los roedores les atrae mucho el papel.

Recoger el guante. El dicho viene del duelo caballeresco: la persona ofendida arrojaba la prenda, y si el otro la recogía, ambos se batían.

Rizar el rizo es complicar más lo que ya es complicado. La expresión proviene de los tirabuzones que hacían los pilotos acrobáticos.

S

Saber lo que vale un peine alude a un instrumento de tortura cuyas púas peinaban con fuerza la piel del reo hasta hacerle confesar.

Saber más que Lepe. La frase alude al obispo Pedro de Lepe y Dorantes (1641-1700), que sobresalía por su virtud y sabiduría.

Salir a la palestra. Antaño la palestra era un lugar en que se practicaban combates. También designaba el sitio donde se discutían asuntos.

Salir pitando/echando chispas. Ambas locuciones aluden a las antiguas locomotoras: al partir de la estación pitaban y sus ruedas chispeaban.

Salir rana. Este modismo proviene de la frase «salga pez o salga rana, ¡a la capacha!» que recitaban los pescadores al lanzar la caña.

Salvarse por los pelos. Proviene de cuando los piratas caían al agua. Solo se salvaban si alguien los agarraba a tiempo por la cabellera.

Sangre azul. Expresión que surgió en las cortes españolas del siglo IX. Aludía a las venitas visibles en la pálida piel de la gente noble.

Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita. Cuentan que esto dijo una moza a la santa cuando, tras pedirle un novio y hallarlo, este la dejó.

El dicho se va a armar la gorda se difundió en 1868 entre los andaluces, que llamaban la Gorda a la rebelión que se urdía contra Isabel II

La frase ser carne de cañón se atribuye a Napoleón. Se refería con ella a sus soldados de primera línea, los más expuestos al fuego enemigo.

Ser de la vieja guardia. Napoleón llamó Vieja Guardia a los soldados más veteranos de su Guardia Imperial, creada en 1804.

Ser del año de la polca. La polca es una danza que surgió en Bohemia hacia 1830 y que se puso de moda en los salones europeos poco después.

Ser el benjamín de la casa. Modismo que alude a Benjamín, el hijo pequeño y predilecto del patriarca bíblico Jacob.

Ser el principio del fin. Esta frase se atribuye al Charles M. de Talleyrand, ministro de Napoleón. La pronunció tras el desastre de Rusia.

Ser la joya de la corona alude a la joya más valiosa de entre las que se incrustaban en las coronas de los reyes.joya corona.png

Ser la panacea (universal). Con el nombre de Panacea, diosa griega con gran poder curativo, bautizaron los alquimistas el buscado curalotodo.

Ser más malo que la quina. Debemos la comparación al sabor amargo de esta sustancia. De uso médico, se extrae del quino, árbol sudamericano.

Un iceberg suele asomar cerca de una décima parte de su volumen total. De ahí el dicho ser solo la punta del iceberg.

ser_la_punta_del_iceberg.png

Ser un alma de cántaro. Aquí, alma designa la parte hueca de algunas cosas, como la del cántaro. La frase alude al vacío intelectual.

La expresión ser un as la tomamos de los aviadores franceses durante la Gran Guerra. Entre estos, el as era el que abatía a más enemigos.

Ser un cuco. La hembra del cuco pone un huevo en nido ajeno. Cuando eclosiona, el astuto intruso echa a los demás polluelos del nido.

Ser un muermo. Esta voz se refiere a una infección bacteriana de los equinos que se trataba con la adormidera, planta que causa somnolencia.

Ser un trepa. Este vocablo procede de la botánica: se llaman trepadoras las plantas que ascienden sobre otras, a veces, estrangulándolas.

El dicho ser una (h)arpía tiene origen mitológico. Se refiere a las malvadas Harpías, seres alados con cara de mujer.

Ser un mirlo blanco. Esta ave es negra, y avistar una albina resulta muy raro. De ahí que el dicho aluda a algo valioso.

mirlo blanco.png

Decir las cosas sin pelos en la lengua es hacerlo de forma clara, sin rodeos, pues un cuerpo extraño en la boca dificulta la pronunciación.

Son habas contadas. Antes las habas servían para contar los tantos en los juegos de naipes, para votar o para hacer operaciones matemáticas.

Sopa boba. Esta era un tazón con agua, pan y algún vegetal que se servía en los conventos del XVI a los pobres y a los estudiantes sin recursos.

T

Telón de acero. Término usado por primera vez en 1945 por Goebbels, ministro nazi de Propaganda, y popularizado por Churchill un año después.

Tener cara de vinagre. Se creía antaño que el consumo excesivo de vinagre provocaba envejecimiento prematuro y un carácter ácido y áspero.

Quien tiene cintura es hábil para superar escollos, al igual que usan la cintura el torero para quebrar al toro y el futbolista al regatear.

Tener el mono. Se debe este dicho a que el afectado del síndrome de abstinencia grita, se mueve y rasca de manera que recuerda a un simio.

Tener la negra o caerle a uno la negra. Desde antiguo, este color expresa la mala suerte, mientras que el blanco representa la felicidad.

Tener mala pata. Este dicho tiene su origen en la creencia de que a veces ‘fallan’ las patas de la buena suerte, como las de conejo.

Tener más cuento que Calleja. Saturnino Calleja y Fernández (1855-1915) fue un editor que publicó numerosos cuentos.

cuentos calleja.png

El dicho tener tablas alude a los años de experiencia de un actor sobre el escenario, que se denomina en el argot teatral las tablas.

Tercer mundo. Expresión usada por primera vez en 1952 por el demógrafo francés Alfred Sauvy en el artículo «Tres mundos, un planeta».

El dicho tierra de nadie (del inglés no man’s land) se popularizó durante la Gran Guerra: designaba el terreno situado entre dos trincheras enemigas.

Las iglesias navarras del XVI exhibían los nombres de los conversos en lienzos –mantas–; tirar de la manta era destapar una falsa conversión.

Tirar la casa por la ventana. A quien le tocaba el gordo de la lotería en el XIX acostumbraba a tirar por la ventana los enseres de su casa.

Tirar la toalla. El entrenador del boxeador arroja la toalla al ring cuando ve que este no puede más, para poner fin al combate.

Tocarle a uno la china. Viene del juego que consiste en ocultar una piedrecita en una de las manos. Pierde quien acierta en cuál se esconde.

Todo el monte no es orégano. Procede del refrán antiguo Quiera Dios que orégano sea y no se nos vuelva alcaravea.

Todos los caminos conducen a Roma. La capital del vasto Imperio romano estaba interconectada por una red vial de 70.000 km de longitud.

… Tres, dos, uno, ¡cero! La famosa cuenta atrás no la inventó la NASA, sino Fritz Lang para su película La mujer en la Luna (1928).

Tumbarse a la bartola. Alude a Bartolo, personaje de cuento que exhibía una enorme curva de la felicidad. La panza pasó a llamarse bartola.

U

Un vivalavirgen. Antaño, en el recuento de un barco, el último marinero en numerarse decía: «¡Viva la Virgen!». Solía ser el más rezagado.

Una noche toledana. Alude el dicho a la mala noche que hacían pasar los mosquitos a los forasteros que dormían en Toledo, según Covarrubias.

V

Venderse por un plato de lentejas. Este dicho viene de la Biblia: Esaú cede su primogenitura a su hermano Jacob por un plato de lentejas.

Ves menos que Pepe Leches. Este pudo ser José Fernández Albusac, guardia muy miope del s. XIX que repartía leches sin saber a quién.

¡Vete a hacer puñetas! Estas eran adornos de los puños, y coserlas requería largo tiempo, tarea idónea para delegar en el latoso de turno.

¡Vete a la porra! La porra era un bastón que se clavaba en el suelo para indicar dónde debían colocarse los soldados bajo arresto.

La expresión victoria pírrica viene de las muchas bajas que sufrió el ejército de Pirro, rey de Epiro, al vencer en Heraclea (280 a. C.).

El dicho vista de lince no alude al felino, sino a Linceo, hijo de un rey mesenio: desde su atalaya avistaba barcos a 240 km de distancia.

Y

El dicho y punto pelota podría estar relacionado con los juegos de frontón: ganado el punto, el jugador pide la pelota para volver a sacar.

La frase ¡ya llueve menos! vendría del juego del mus. Se dice para animar al compañero cuando las cartas parecen volver a estar de su lado.

Última actualización: 12 de enero de 2017.

Anuncios

Un comentario en “Diccionario tuitero de dichos populares

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s