Glosario de palabras olvidadas pero útiles

Las palabras nacen, se difunden, se establecen, evolucionan y, en más ocasiones de las deseadas, caen en desuso y desaparecen de nuestro léxico. En efecto, se volatilizan de las conversaciones, de los libros, mueren; bien porque el objeto que designan ha dejado de formar parte de nuestra vida cotidiana –caso de la péñola, esa pluma de ave que se empleaba antaño para escribir–, bien porque sencillamente caen en el olvido o son sustituidas por otras que ocupan su lugar. Pero a veces reviven cuando nos acordamos de ellas. Y eso mismo pretendo con esta entrada (que iré actualizando con regularidad), donde he reunido vocablos moribundos que haríamos bien en rescatar, no solo por su hermosura o porque siguen resultándonos útiles a la hora de expresarnos, sino para enriquecer nuestro vocabulario, el vocabulario de una lengua per se sumamente rica y cada día más universal.

A

acerico o acerillo (m.): almohada pequeña que se pone sobre otras grandes para mayor comodidad. También desgina la almohadilla que sirve para clavar alfileres o agujas (más conocida como alfiletero).

adiar: señalar o fijar un día o una fecha para una cosa.

agrafe (m.): pieza de metal que sirve para sujetar el cierre de botellas, frascos, etc.

agrafe.png

ahornagarse: dicho de la tierra o de sus frutos, abochornarse o abrasarse por el excesivo calor.

aladar (m.): mechón de pelo que cae sobre cada una de las sienes.

alastrar: echar los animales las orejas hacia atrás.

alcabor (m.): hueco de la campana del horno o de la chimenea.

andeles (m. pl.): rodadas o carriles que deja el paso de un carro u otro vehículo a campo traviesa.

andel
alimonarse: ponerse los árboles de hoja perenne amarillos por enfermedad.

alunarse: dicho de un alimento, estropearse o echarse a perder.

animálculo (m.): animal perceptible solamente con el auxilio del microscopio.

amoricones (m. pl.): señas, ademanes u otras acciones con que se manifiesta el amor hacia alguien.

amoricones

amusgar: entrecerrar los ojos para ver mejor; pero también, referido a un toro o un caballo, echar hacia atrás las orejas en ademán de querer morder, tirar coces o embestir.

apeonar: dicho generalmente de un ave, caminar aceleradamente.

ápice (m.): acento o cualquier signo ortográfico de los que se ponen sobre las letras, como el punto de la i.

arborecer: hacerse árbol.

arrebol (m.): color rojo que adquieren las nubes por efecto de los rayos del sol.

arrebol

ayear: repetir ayes en manifestación de algún sentimiento, pena o dolor.

B

barbihecho, cha: recién afeitado.

barbihecho

beborrotear: beber a menudo y en pequeñas cantidades.

bonancible: dicho del mar, del tiempo o del viento, tranquilo, sereno y suave.

borbolla (f.): burbuja de aire que se forma en el agua, especialmente a causa de la lluvia.

borbolla

C

cabrillas (f. pl.): marcas rojizas que se quedan en las piernas por permanecer mucho tiempo cerca del fuego.

carúncula (f.): cresta que tienen en la cabeza algunas aves, como el gallo y el pavo.

cascarrias o cazcarrias (f. pl.): mancha o salpicadura de lodo o barro que se coge y seca en la parte de la ropa que va cerca del suelo.

cazcalear: andar de una parte a otra fingiendo hacer algo útil.

chiquichaque (m.): ruido que se hace con las quijadas cuando se masca fuertemente.

chisguete (m.): trago o corta cantidad de vino que se bebe.

conticinio (m.): momento de la noche en que todo está en silencio.

contrahuella (f.): plano vertical de un escalón. La huella es, por consiguiente, donde pisa el pie.contrahuella.png

cordojo (m.) (del latín cordolium, ‘dolor de corazón’): angustia, pena o aflicción grandes.

corva (f.): parte de la pierna, opuesta a la rodilla, por donde se dobla y encorva.

crencha (f.): raya del pelo y cada una de las partes en las que la raya divide el cabello.

crestomatía (f.): conjunto de escritos seleccionados para la enseñanza.

cuesco (m.): se aplica a la ventosidad ruidosa pero también al hueso de la fruta en general.

cultipicaño, ña (de culto y pícaro): se dice de quien sabe mucho y utiliza esa sabiduría para la picaresca.

currutaco, ca (de curro, ‘majo’): se aplica a quien sigue mucho la moda, especialmente en la forma de vestir.

D

dedada (f.): porción de una sustancia no del todo líquida, como la miel o el almíbar, que se puede coger con un dedo.

dedada.png

desalforjarse: desabrocharse, aflojar la ropa, para desahogarse del calor o el cansancio.

desasnar: referido a una persona, hacerle perder la rudeza y la ignorancia por medio de la enseñanza.

diastema (m.): espacio que a veces existe entre los dientes.

E

escurrimbres o escurriduras (f. pl.): residuos o gotas de un líquido que quedan en un recipiente después de vaciarlo.Captura de pantalla 2016-07-12 a las 21.38.04

escusón (m.): reverso de una moneda que tiene representado un escudo.

escusón.png

F

fosfenos (m. pl.): manchas luminosas que vemos al frotarnos los ojos o cuando hay un cambio brusco e intenso de luz.

G

galicinio (m.) (del latín gallicinium, ‘canto del gallo’): parte de la noche próxima al amanecer.

gavilancillo (m.): pico o punta corva de la hoja de la alcachofa.

giste (m.) (del alemán Gischt, ‘espuma de las olas’): espuma de la cerveza.

giste

golosinear:  andar comiendo o buscando golosinas.

gorgorotada (f.): cantidad o porción de líquido que se bebe de un golpe.

gosipino, na: que tiene algodón o es parecido a él.

guedeja (f.) o vedeja (f.): melena del león.

H

herrete (m.): remate de plástico o metal que se pone en cintas, cuerdas o cordones de zapatos para que entren con mayor facilidad por los ojales.

hilacha o hilaracha (f.): pedazo de hilo que se desprende de una tela.

hilacha.png

hollejo (m.): piel delgada que cubre algunas frutas y legumbres, como la uva y la habichuela.

huélliga (f.): huella que deja el pie en la tierra.

huélliga.png

J

jeme (m.): distancia que hay desde la punta del pulgar a la del índice con la mano abierta.

L

lavazas (f. pl.): es el agua sucia que queda de lavar algo.

linio o liño (m.): línea de árboles u otras plantas.

liño.jpg

lubricán (m.) (del latín lupus, ‘lobo’, y canis, ‘perro’): crepúsculo, momento en que, según Covarrubias, es difícil distinguir a un perro de un lobo.

lúnula (f.) (del latín lunŭla, ‘lunita’): el espacio blanquecino semilunar de la raíz de las uñas.

luquete (m.): rodaja de naranja o de limón que se añade en una bebida para darle sabor.

M

Marcero, marzal y marceño: propio del mes de marzo.

mentira (f.): manchita blanca que a veces sale en las uñas (antaño se creía que salía una por cada embuste dicho). mentira.png

merculino, na: perteneciente o relativo al miércoles.

mitón (m.): los mitones son los guantes sin dedos.

munúsculo (m.): don o regalo pequeño e insignificante.

N

názora (f.): nata de la leche.

nocherniego, ga y noctívago, ga: se dice de quien disfruta de la vida nocturna.

nubada o nubarrada: golpe abundante de agua que cae de una nube aislada.

O

óbelo (m.) u obelisco (m.): señal que se pone en el margen de un libro para alguna anotación.

orobias (m.): incienso en granos menudos.

orobias.png

P

pasagonzalo (m.): golpe pequeño dado con la mano, particularmente en las narices.

pegotear: presentarse una persona en una casa a la hora de comer sin haber sido invitada.

pegotear.png

penseque (de pensé qué) (m.): es el error cometido por descuido, ligereza o falta de reflexión.

perdulario, ria: que pierde las cosas con frecuencia.

petricor (m.): olor de la lluvia sobre la tierra seca.

pinocho (m.): pino nuevo o joven.

pluscafé (m.): copa de licor que se toma después del café.

 

R

rabear: referido a un animal, mover el rabo de un lado a otro.

rabear

ramón (m.) (aumentativo de ramo): conjunto de ramas podadas de los olivos y otros árboles. Así, ramonear significa ‘cortar las puntas de las ramas’ o, ‘aplicado a los animales, pacer esas mismas puntas o las hojas de los árboles’.

raigón (m.): raíz de las muelas y los dientes.

raigón.png

recazo (m.): la parte del cuchillo opuesta al filo.

respigón (m.): padrastro de los dedos.

rodrigar: colocarle a una planta un rodrigón, la caña o guía que sirve para mantenerla derecha.

S

saetilla (f.) o saeta (f.): en un reloj o una brújula, manecilla o flecha.

samuelear o echar un samuel: dicho de un hombre, contemplar o tratar de ver furtivamente o con disimulo las partes sexuales o los muslos de una mujer. El samueleador es aquel que tiene por costumbre samuelear.

samuelear.jpg

sangradura (f.): parte hundida del brazo opuesta al codo.

seta (f.) o moco (m.): porción derretida de las velas que corre y se va cuajando a lo largo de ellas. seta.png

T

trinquis (m.): trago de vino o licor.

U

undívago, ga (adj.): que ondea o se mueve como las olas.

uñada (f.): huella o señal que se hace apretando sobre una superficie con el filo de una uña.

uñada.jpg 

 

V

vagido (m.): gemido o llanto del recién nacido.

vedija (f.): mata de pelo enredada y ensortijada.

vedija.png

vitola (f.): banda estrecha o anilla de papel que rodea a un cigarro puro.


Última actualización: 8 de febrero de 2017.
Anuncios

4 comentarios en “Glosario de palabras olvidadas pero útiles

      1. La aprendí “navegando” por el diccionario hace ya casi 30 años, me llamó mucho la atención, y juré no olvidarla, en algún momento de mi vida la iba a usar. Saludos.

        Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s